Wednesday, 28 December 2011

INSIDE JOB

The first film to expose the shocking truth behind the economic crisis of 2008. The global financial meltdown, at a cost of over $20 trillion, resulted in millions of people losing their homes and jobs. Through extensive research and interviews with major financial insiders, politicians and journalists, INSIDE JOB traces the rise of a rogue industry and unveils the corrosive relationships which have corrupted politics, regulation and academia. 

Tuesday, 20 December 2011

LA GUERRA CONTRA LAS ARMAS NUCLEARES ESTÁ ESTANCADA

Cuando habló en Praga en los primeros tiempos de su presidencia, Barack Obama prometió que Estados Unidos iba a reforzar su “compromiso de buscar la paz y la seguridad de un mundo sin armas nucleares”. A finales del año pasado, el Gobierno consiguió dos de los pasos previstos hacia ese objetivo con la ratificación del nuevo tratado START de reducción de armas nucleares con Rusia y la celebración de una reunión con 47 países sobre seguridad nuclear. Pero la otra gran promesa del presidente estadounidense, “un nuevo esfuerzo internacional para asegurar todo el material nuclear vulnerable en el mundo en un plazo de cuatro años”, avanza con mucha más lentitud.

Estados Unidos no sabe qué ha sido de los 2.600 kilogramos de material nuclear “utilizable para armas” que envió en otro tiempo al extranjero para contribuir a los programas nucleares civiles de otros países, según un informe publicado en septiembre por la Oficina de Cuentas del Gobierno. “En teoría, sabemos [donde está guardado el material nuclear]. Pero no tenemos firme constancia de donde está todo, explicó una fuente que conoce el informe a Wired.

También puede ser que los recortes presupuestarios en el Congreso estén dificultando los esfuerzos de Estados Unidos para asegurar los materiales nucleares peligrosos, según un análisis del Centro de Control de Armas y No Proliferación. Un proyecto de ley que llegó a la Cámara este año habría supuesto reducir en 85 millones de dólares los fondos pedidos por la Casa Blanca para la Iniciativa de Reducción de Amenazas Globales (GTRI con siglas en inglés), un programa dirigido a asegurar las instalaciones nucleares en la antigua Unión Soviética. Los fondos para la GTRI se conservaron en la versión aprobada en el Senado, pero el Congreso ya ha recortado 123 millones de dólares de la Iniciativa en 2011.

Las amenazas son reales. En junio, se detuvo en Moldavia a seis hombres que habían intentado vender un kilogramo de uranio robado, con un valor de, al menos, 20 millones de dólares. En los últimos 15 años ha habido 500 casos de intento de contrabando de materiales nucleares de unos países a otros, según datos de la ONU. Seguro que existen muchos más que no se descubren. Mientras tanto, un proyecto de ley presentado en la Cámara y el Senado de Estados Unidos en 2009, que pretende reforzar las penas por contrabando nuclear, está atascado en los comités respectivos. Y tampoco parece que el Congreso vaya a respaldar el Tratado Integral de Prohibición de Pruebas Nucleares (CTBT con siglas en inglés), un acuerdo firmado hace 15 años por el presidente Bill Clinton pero jamás ratificado. El Gobierno ha prometido volver a impulsar la aprobación del CTBT, pero no ha fijado fecha para presentarlo en un Senado muy dividido.

El nuevo START es un avance, pero la meta definitiva de un mundo sin armas nucleares está aún muy lejos.

FOREING POLICY, Diciembre 2011.

Friday, 25 November 2011

THE MISSING OPTION: FOOD SOVEREIGNTY

Food sovereignty is the right of peoples to healthy and culturally appropriate food produced through ecologically sound and sustainable methods, and their right to define their own food and agriculture systems. It puts the aspirations and needs of those who produce, distribute and consume food at the heart of food systems and policies rather than the demands of markets and corporations. It defends the interests and inclusion of the next generation. It offers a strategy to resist and dismantle the current corporate trade and food regime, and directions for food, farming, pastoral and fisheries systems determined by local producers and users. Food sovereignty prioritises local and national economies and markets and empowers peasant and family farmer-driven agriculture, artisanal - fishing, pastoralist-led grazing, and food production, distribution and consumption based on environmental, social and economic sustainability. Food sovereignty promotes transparent trade that guarantees just incomes to all peoples as well as the rights of consumers to control their food and nutrition. It ensures that the rights to use and manage lands, territories, waters, seeds, livestock and biodiversity are in the hands of those of us who produce food. Food sovereignty implies new social relations free of oppression and inequality between men and women, peoples, racial groups, social and economic classes and generations.



Wednesday, 2 November 2011

LA FIEBRE POR LOS CULTIVOS PERTURBA AFRICA

La carrera internacional para explotar tierras fértiles en el continente amenaza el equilibrio en el reparto del agua y espolea protestas de comunidades campesinas.

La pugna para el acceso al petróleo, al gas y a los minerales es una fuerza subterránea que ha contribuido significativamente a plasmar el mundo moderno. En el siglo XXI, se hace cada vez más evidente que, para comprender las relaciones internacionales, a esos factores habrá que añadir otro: el acceso a tierras fértiles.

La carrera por el control de superficies cultivables está en pleno desarrollo. La poderosa subida de los precios de los alimentos ocurrida en 2007-2008 impulsó el fenómeno. Muchos gobiernos de países dependientes de las importaciones de alimentos se convencieron de la necesidad de reducir su vulnerabilidad comprando o alquilando tierra en otros países. En 2011, tras un par de años de relativa calma, los precios han estado constantemente por encima del pico de 2008, según el índice elaborado por la Organización para los Alimentos y la Agricultura de la ONU (FAO, por sus siglas en inglés). La fiebre de los cultivos sigue ardiendo y, según vaticinan los expertos, no hay visos de que vaya a remitir a corto y medio plazo.

África es el principal escenario de la carrera. La falta de transparencia de muchos acuerdos y la ausencia de fiables registros públicos en varios países impide perfilar estadísticas exhaustivas a escala global acerca del fenómeno. Pero los datos disponibles indican que este es de amplísimas proporciones, con contratos que cubren extensiones de miles de kilómetros cuadrados. Tan solo en Etiopia, Mozambique, Sudán y Liberia, unos 43.000 kilómetros cuadrados fueron vendidos o arrendados a inversores extranjeros entre 2004 y 2009, según datos oficiales recopilados por el Banco Mundial. Se trata de una superficie equivalente al territorio de Suiza. Si se tiene en cuenta que son muchos los países que —en África, pero también en otros continentes— viven experiencias similares, la magnitud del asunto es evidente.

ampliaEl incremento de la población mundial, la dieta más rica de millones de personas en países emergentes y la creciente cantidad de cultivos destinados a biocombustibles explican la subida del precio de los alimentos y, en gran parte, la consiguiente búsqueda de tierras. Más allá de su dimensión económico-social, este empuje tiene implicaciones geopolíticas.
Una de ellas es el control del agua. “Estas grandes inversiones se sitúan en zonas con un acceso estratégico al agua”, comenta en conversación telefónica Michael Taylor, analista del International Land Coalition, una ONG que sigue de cerca el fenómeno. “Por ejemplo, varios países de las cuencas del Nilo y del Níger son grandes receptores de este flujo de inversiones. Muchos de los contratos firmados en estos países no regulan claramente la cuestión del uso del agua. La utilización del caudal del Nilo ya es motivo de tensión entre Egipto y otras naciones de la cuenca. Cuando todos estos proyectos estén en pleno funcionamiento, son de esperar crecientes extracciones de agua. Hay un alto potencial para que se generen conflictos". Unos 200 millones de personas vivían en la cuenca del Nilo en 2005, y la ONU estima que serán 330 millones en 2030.  

Mali, uno de los países por los que pasa el río Níger, vendió o alquiló unos 2.4000 kilometros cuadrados de tierra a extranjeros tan solo en 2010, según datos recopilados por el Oakland Institute. Más de 100 millones de personas viven en la cuenca del Níger.

Países que sufren escasez de agua-como Arabia Saudí, Catar, o los Emiratos Arabes Unidos-figuran entre los mayores protragonistas de la carrera por la tierra. "Pero, también hay otras clases de inversores: países como China o India que tienen agua para cultivar pero temen que en el futuro su sector agrícula sea incapaz de abastecer a sus grandes poblaciones y empresas de países occidentales, que quieren tierra para cultivar biocombustibles, o simplemente vender mas en el mercado internacional" observa Taylor. No faltan tampoco inversores que simplemente buscan refugio de las turbulencias del mercado financiero.

La pugna del agua no es la única evidente consecuencia geoestratégica en este fenómeno. También tiene un potencial desestabilizador en la política de Estados en losque la tierra es una cuestión vital, el medio de subsistencia de grandes porcentajes de la población.
Disturbios y tensiones

Madagascar es un caso premonitor de lo que puede ocurrir. En 2009, el rechazo a un proyecto para conceder a la empresa surcoreana Daewoo la explotación de una superficie de 13.000 kilómetros cuadrados —aproximadamente la mitad de Bélgica— fue el catalizador de un profundo malestar social que estalló con unos tremendos disturbios que dejaron decenas de muertos. El Gobierno que asumió el poder tras los desórdenes tumbó inmediatamente el proyecto. La frustración de campesinos o pastores expropiados o despojados del derecho de acceso a las tierras ha creado ya tensiones en varios otros países.

Los defensores de esta clase de proyectos alegan que las inversiones permiten crear nuevas infraestructuras, puestos de trabajo y una mejora de la productividad agrícola. Los detractores alertan de que, en la mayor parte de los casos, suponen el desalojo de comunidades enteras, que la creación de puestos de trabajo es muy inferior al número de personas que han perdido su medio de vida, que la exportación de la producción de esos terrenos daña países con mercado alimentarios muy precarios. Varias ONG han denunciado en los últimos años numerosos atropellos a los derechos de las comunidades locales.

Para reducir esos riesgos, el Comité sobre la Seguridad Alimentaria está impulsando un código voluntario de conducta internacional. El comité celebró una sesión en Roma del 17 al 22 de octubre, pero no logró terminar las negociaciones. Olivier de Schutter, relator especial de la ONU sobre el derecho a la Alimentación, alertó de que “está en marcha una carrera entre los inversores [que quieren obtener más terrenos] y la comunidad internacional, que quiere regular este proceso para evitar que tenga consecuencias pavorosas”.

“La atmósfera en la negociación es constructiva”, señala en conversación telefónica Duncan Pruett, consultor de Oxfam que asistió a la sesión del CSA. “El problema es que incluso si se llegara a un acuerdo en los próximos meses, ese código voluntario no tocaría en todo caso los factores que impulsan el fenómeno”.

Esos siguen ahí. “Nuestros análisis sugieren que nos espera una fase de volatilidad del mercado de alimentos”, explica George Rapsomanikis, economista de la FAO. “Además, varios casos de restricciones a las exportaciones —como las de India y Vietnam sobre el arroz en 2008, y la de Rusia sobre cereales en 2010/2011— parecen haber reforzado el deseo de autosuficiencia. Hemos pasado de una era en la que se impulsaba un mercado abierto, a otra en la que cada uno quiere protegerse”. Históricamente, actitudes semejantes han terminado a menudo causando graves tormentas en las relaciones internacionales.
Andrea Rizzi para EL PAIS
30/10/2011

Thursday, 22 September 2011

LA DOCTRINA DEL SHOCK

Naomi Klein examines the rise of disaster capitalism, a doctrine which enables governments and global companies to exploit the economies of countries affected by wars, terrorist attacks or natural catastrophes. Tracing the origins of this theory back to neo-liberal economist Milton Friedman, the film proceeds to follow various applications of these ideas in contemporary history: the economic models of Pinochet’s Chile, Jelzin’s Russia and Thatcher’s Great Britain all bear the unmistakable mark of radical neoliberalism; but political catastrophes such as the Tiananmen Square Massacre in Beijing or the invasion of Afghanistan and Iraq are also the result of aggressive laissez-faire capitalism implemented by a system of violence and oppression. 

Sunday, 4 September 2011

ENRON: LOS TIPOS QUE ESTAFARON A AMÉRICA

Fascinante crónica sobre la arrogancia y la codicia de la empresa Enron Corporation, que en quince años, pasó de ser una pequeña empresa de gas de Texas a convertirse en el séptimo grupo empresarial de mayor valor en Estados Unidos, y que acabó en la quiebra absoluta dando lugar a uno de los mayores escándalos de la historia financiera de Norteamérica, con graves repercusiones políticas, salpicando incluso a la Casa Blanca. 

Friday, 26 August 2011

ECO-SOCIALISMO O BARBARIE

“En éstos últimos tiempos, es cierto, la izquierda muchas veces ha desfigurado las líneas de su rostro”, escribía Sophía de Mello, en Julio de 1976…y es verdad que desde entonces, no ha dejado de hacerlo.

Con el paso del tiempo, hemos cedido en demasiados principios, hemos abandonado ideas, y otras, admitámoslo, han quedado obsoletas. Por lo que una vez alcanzado este punto de crisis de proyecto, en pleno S.XXI, ha llegado la hora de reformular nuestro programa, renovarlo y enriquecerlo con conceptos e ideologías propias de nuestra era, como son la sostenibilidad y el ecologismo. Ya es hora de que miremos más allá, como hizo Albert Einstein en 1949, cuando escribió que “el verdadero propósito del socialismo es superar y avanzar más allá de la fase depredadora del desarrollo humano”.

En España, el socialismo, tan sólo tiñó de verde su programa como mera estrategia electoralista. Porque a la hora de la verdad, los propios socialistas-ecologistas vimos sorprendidos, cómo se aprobaba por Real Decreto la subvención del carbón y cómo la Ley de Energías Renovables nunca se llegó aprobar, cómo se fusionó el Ministerio de Medio Ambiente con el de Medio Rural y Marino, y cómo el cierre de Garoña nunca tuvo lugar.

En definitiva, vivimos defraudados, cómo en los últimos ocho años el socialismo no logró interiorizar y hacer suyas nuestras preocupaciones, y descubrimos que el verde no era más que un color vacío, utilizado a través del marketing para vender una imagen falsa de un partido.

Se ha dicho muchas veces desde la derecha, que los ecologistas somos verdes por fuera y rojos por dentro. Personalmente, como socialista y ecologista, pienso que el verdadero cambio que salvará a la izquierda, tan sólo llegará, cuando demostremos en la política y en nuestros actos, que somos realmente rojos por fuera y verdes por dentro.

LAURA MT
Santiago de Compostela
26/08/2011

Monday, 15 August 2011

Darwin's Nightmare

Some time in the 1960's, in the heart of Africa, a new animal was introduced into Lake Victoria as a little scientific experiment. The Nile Perch, a voracious predator, extinguished almost the entire stock of the native fish species. However, the new fish multiplied so fast, that its white fillets are today exported all around the world. Huge hulking ex-Soviet cargo planes come daily to collect the latest catch in exchange for their southbound cargo...
Kalashnikovs and ammunitions for the uncounted wars in the dark center of the continent. This booming multinational industry of fish and weapons has created an ungodly globalized alliance on the shores of the world’s biggest tropical lake: an army of local fishermen, World bank agents, homeless children, African ministers, EU-commissioners, Tanzanian prostitutes and Russian pilots.

Friday, 17 June 2011

LA GUERRA, CADA VEZ MÁS PRIVADA

Libia es el nuevo hábitat de mercenarios contratados por Gadafi y empresas de seguridad militar occidentales
El negocio mueve 100.000 millones al año.
 John Edward López, colombiano de 24 años, es uno de los numerosos exmilitares de su país que en las últimas dos semanas han contestado a una peculiar oferta de empleo en Internet. Se trata de trabajar como mercenario en Emiratos Árabes Unidos durante al menos un año. En el anuncio se requiere experiencia en combate. Él dice tenerla. "He estado en el Guaviare y Meta [zonas con presencia de las FARC]" y, agrega, no tiene miedo del riesgo que podría suponer este trabajo. El sueldo prometido es de 2.550 dólares al mes, cinco veces más de lo que ganaba hasta ahora.

La palabra mercenario es tan controvertida como las actividades que el gremio lleva a cabo por el mundo. Llámense contratistas o empresas de seguridad militar privadas, están en plena expansión y vivieron su propia burbuja con las guerras de Afganistán e Irak. Entre 2001 y 2006 brotaron más empresas y se consolidaron las grandes multinacionales estadounidenses y británicas, que controlan el 70% del sector. Hoy, el negocio mueve 100.000 millones de dólares anuales (70.000 millones de euros), según la ONU.

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU debatió recientemente en Ginebra la necesidad de dotar de un marco legal internacional a estas empresas. De establecer con claridad, para todos los países, cuáles son las funciones que pueden desempeñar y cuáles corresponden exclusivamente a los Estados. En realidad, llevan años discutiendo el tema. El principal escollo es la negativa occidental (sobre todo, Francia, Reino Unido y EE UU, donde están las principales compañías), que prefiere la autorregulación. La industria también, claro.

José Luis Gómez del Prado, presidente del grupo de trabajo de la ONU sobre el tema que ha documentado desde 2006 decenas de irregularidades cometidas por estas empresas, explica que "hay un gran vacío legal. El problema es la falta de rendición de cuentas de las compañías, aunque las haya contratado un Gobierno con los impuestos del contribuyente. El ejemplo más claro es Blackwater". El 16 de septiembre de 2007, un grupo de empleados de esta empresa, que ahora se llama Xe Services, ante la sospecha de un ataque de la insurgencia, disparó contra civiles en la concurrida plaza de Nisour, en Bagdad. Mataron a 17 personas e hirieron a 24. Este suceso desató la indignación de los iraquíes y simbolizó la impunidad que suponía la privatización de la guerra. Nadie ha sido condenado todavía por esos hechos. Una maraña legal y jurisdiccional lo ha impedido hasta que en abril un tribunal de EE UU reactivó el caso.

Uno de los temores de la ONU es que "se use a mercenarios o se recurra a estas empresas para reprimir movimientos prodemocráticos", como apunta Gómez del Prado. En Libia, Muamar el Gadafi ha utilizado a mercenarios africanos para tratar de aplastar la revuelta interna que ha desembocado en guerra civil. Algunos de ellos, capturados por los rebeldes, explicaron a Reuters que las autoridades libias les engañaron o los reclutaron por la fuerza y les dieron armas. Al Yazira filmó hace dos semanas a un grupo de hombres occidentales armados hablando con los rebeldes en la primera línea de fuego cerca de Misrata. Al día siguiente, The Guardian informó de que eran antiguos militares británicos que ayudaban a la OTAN a identificar objetivos para bombardeos.

El episodio es confuso. Pero sí parece verosímil que en un país del que se ha apoderado el caos, sin apenas control fronterizo por el este, se cuelen espías y compañías de seguridad militar privadas que han encontrado en Libia un nuevo hábitat. SGSI Group es una de ellas. Su fundador y gerente, Víctor González Moreno, de 41 años, afirma que está en Bengasi desde hace un par de meses. Explica que tienen a 50 trabajadores allí y que se dedican a adiestrar en el uso de las armas al improvisado ejército que busca derrocar a Gadafi. Asegura, a través de una entrecortada conversación por Skype, que ya han entrenado a unos 1.500 hombres. SGSI Group fue fundada en 1997 con capital español, pero está radicada en Gibraltar. Su responsable de prensa, Mar Monsoriu, afirma que tienen un campo de entrenamiento en Cesárea (Israel). El director de SGSI subraya que no cobran por entrenar a los civiles libios. Pero confía en que sea una inversión de futuro: "No digo que una vez pase la tormenta no vayamos a quedar en muy buena situación con los posibles nuevos clientes".

En este negocio es importante la nacionalidad y la formación. En las tarifas internacionales que maneja el grupo de trabajo de la ONU respecto a los contratistas en Irak, un ex Navy Seal o un exmarine de EE UU, un exlegionario francés o un británico cobran hasta 30 veces más (unos 30.000 dólares al mes) que un hondureño, un indio o un peruano, que cobrarían unos mil euros.

Los mercenarios no solo trabajan en guerras. Ni solo para empresas. La propia ONU contrata seguridad privada para proteger a su personal o sus edificios, igual que ONG o periodistas en zonas de conflicto. Las empresas de seguridad militar han logrado hacerse necesarias allí donde los Estados prefieren mirar para otro lado o es demasiado caro actuar.

 

SILVIA BLANCO - Madrid - para EL PAIS 17/06/2011

Tuesday, 7 June 2011

LA PRODUCCIÓN ALIMENTARIA, CADA VEZ EN MENOS MANOS

Casi la mitad de toda la tierra cultivable que hay en Estados Unidos está en manos del 4% de los propietarios del país. En Guatemala, menos del 8% de los productores agrícolas se reparten el 80% de la tierra. Y la mitad del campo de Brasil está controlado por el 1% de la población.

La desigualdad en el acceso a la tierra, perpetuada por gobiernos y empresas, es uno de los factores que están empujando al abismo al sistema alimentario mundial. Esta especulación, junto con la escalada de los precios de los alimentos y el cambio climático, constituye una "bomba de relojería" que puede echar por tierra "décadas de avance en la lucha contra el hambre, según el estudio Cultivar un futuro mejor, presentado ayer por la ONG Intermón Oxfam.

Sólo un "poderoso y pequeño grupo" de entre 300 y 500 compañías "se benefician de esta situación y hacen presión política para mantener el statu quo", denuncia la ONG, que añade que estas empresas "amasan recursos a costa de las poblaciones rurales empobrecidas y de consumidores que pagan más por los alimentos".

Un ejemplo más concreto está en el negocio del grano. Tres compañías norteamericanas (Archer Daniels Midland, Bunge y Cargill) controlan el 90% del comercio mundial de grano, lo que contribuye a la "volatibilidad de los precios de los alimentos", reportando beneficios millonarios a estas empresas.

"Los gobiernos han fracasado porque no han invertido en la pequeña producción y porque no han puesto el sistema alimentario bajo control", afirmó ayer el director del estudio de Intermón Oxfam, Gonzalo Fanjul. Poner al descubierto a estas empresas y a estos gobiernos que están sosteniendo un "sistema alimentario roto" es uno de los objetivos de la campaña Crece, la mayor de toda la historia de Oxfam, ya que abarca 45 países.
 
MAS VISCTIMAS
 
Hoy hay cerca de mil millones de personas en el mundo que pasan hambre, la mitad de ellas en Asia. Esta cifra crecerá brutalmente, según Intermón Oxfam, si las políticas mundiales y los comportamientos de las empresas no cambian. Para comprobar esta hipótesis, basta con echar la vista atrás y ver lo que ha pasado hasta ahora.

El alza en el precio de los alimentos en 2008 empujó a la pobreza a cien millones de personas más y el encarecimiento en lo que llevamos de 2011 en 2010 el incremento fue del 36% sumó otros 44 millones de hambrientos. Intermón Oxfam advierte en su informe de que el precio de los alimentos seguirá creciendo hasta duplicarse en los próximos 20 años.

La mitad de este aumento se deberá al cambio climático y los más afectados serán las personas más pobres del planeta, que invierten el 80% de sus ingresos en comida", explicó ayer la directora del departamento de Campañas y Estudios de la ONG, Irene Milleiro.

Si tenemos en cuenta que en el año 2050 la demanda de alimentos crecerá un 70% habrá 9.000 millones de bocas que alimentar y que el rendimiento de las cosechas se reducirá a menos del 1% en la próxima década, la "nueva era de crisis", como la define Intermón Oxfam, podría arrastrar al hambre y a la pobreza a muchos millones de personas más.

Aunque la ONG no da cifras exactas, aporta un dato del estudio Climate Change and Hunger: Responding to the Challenge, publicado en 2009 por el Programa Mundial de Alimentos: antes de 2050, cerca de un 20% más de personas correrán el riesgo de sufrir hambre por culpa del cambio climático. Además, el 70% de la población de dentro de 20 años (6.300 millones de personas, aproxidamente) "vivirá en países vulnerables, que no controlan su sisema alimentario y dependen de otras economías", añadió Fanjul.

PROPUESTAS

Ante este negro escenario de futuro, el estudio de Intermón Oxfam hace un llamamiento a las grandes potencias que participan en el G-20 y también al Gobierno español para que regulen mejor los mercados alimentarios e inviertan en un fondo global para corregir los efectos del cambio climático. Fanjul propuso la reforma de los mecanismos de coordinación comerciales para evitar el "pánico" que se produce cuando hay bloqueos en las exportaciones o repuntes del precio de los alimentos, como sucedió en 2008.

La ONG también plantea la creación de bancos de alimentos locales y regionales para apoyar la producción propia. Esta inversión es clave, señaló Fanjul, para "frenar la dependencia alimentaria de países en vías de desarrollo, como los del África subsahariana".
ANNA FLOTATS 
para PUBLICO 01/06/2011
Y PARA COMPLETAR EL ARTÍCULO, AQUÍ OS DEJO UN CORTO GALARDONADO, SOBRE HAMBRE, POBREZA Y GLOBALIZACIÓN:

Wednesday, 18 May 2011

DECENAS DE MILLONES DE ANIMALES ARROJADOS POR LA BORDA

"Pero queda otro interrogante...si Leviatán podrá soportar una persecución tan larga y una devastación tan despiadada; si al final no habrá de ser exterminado de las aguas..."
Herman Mellville, Moby Dick (1851).
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La flota pesquera mundial descarta y devuelve al mar tortugas, delfines, peces de interés comercial, tiburones, esponjas, moluscos y corales. Casi todos mueren o quedan heridos de forma irreversible.
 
España y otros países de la Unión Europea ya han agotado sus cuotas de pesca. Sin embargo, todos los años despilfarrran 1,3 millones de toneladas de los animales atrapados en sus redes (el 13% de las capturas totales), que arrojan por la borda. Además, se llevan por delante especies que no son su objetivo como tortugas, delfines, tiburones, esponjas, moluscos y corales. Casi todos mueren o quedan heridos de forma irreversible. Estos cálculos proceden de un informe que ha elaborado la ONG Oceana. En el mundo la cifra se aproxima a los 8 millones de toneladas. Las consecuencias están claras para Oceana: "este desperdicio innecesario de recursos marinos socava la salud de los stocks, amenaza la sostenibilidad económica a largo plazo de las pesquerías europeas y desequilibra el ecosistema y su biodiversidad".

La repercusión sobre la biodiversidad ya la hizo notar a mediados de abril la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en otro estudio sobre el estado de conservación de fauna marina del Mediterráneo. Más de 40 especies de peces podrían desaparecer en los próximos años según el informe, y en concreto cita a casi la mitad de los tiburones y rayas (peces cartilaginosos) y al menos 12 especies de peces óseos, con el atún rojo a la cabeza, seguido del mero, la corvina y la merluza.
Los descartes masivos forman parte de esas capturas desmesuradas y, en ocasiones, ilegales. Xavier Pastor, director ejecutivo de Oceana, denuncia que "la pasividad de la política pesquera europea permite el uso de técnicas poco selectivas que generan tasas de descartes que en ocasiones alcanzan un 70%, un 80% e incluso 90% de lo que se atrapa. En muchos casos, esas artes, entre las que se encuentra el arrastre de fondo, dañan el propio ecosistema del que dependen especies de interés comercial y no comercial". La Comisión Europea solo incluye en la categoría de descartes a peces, mamíferos, aves, crustáceos y moluscos. En Oceana señalan que "otros organismos marinos, como esponjas y corales quedan excluidos, así como especies no animales que conforman la base de importantes hábitats marinos, como las praderas de fanerógamas, el maërl o el coralígeno, que también sufren esta práctica".

Aparte del impacto sobre la biodiversidad marina está la incongruencia económica de desechar 1,3 millones de toneladas, cuando nueve de cada 10 de los stocks pesqueros europeos evaluados están sobreexplotados. Por eso mismo, Oceana reclama medidas urgentes, sobre todo de cara a la inminente reforma de la Política Pesquera Común.

JAVIER RICO. EL PAIS 09/05/2011

Wednesday, 6 April 2011

La industria nuclear contra sí misma

Por sociedad del riesgo mundial entendemos una época en la que los aspectos sombríos del progreso determinan cada vez más las confrontaciones sociales. Se convierte en motor de la política aquello que al principio no era evidente para nadie y se negaba: que nos estábamos poniendo en peligro a nosotros mismos. Los peligros nucleares, el cambio climático, la crisis financiera, los ataques del 11 de septiembre, etcétera, siguen en buena medida el guión de la "sociedad del riesgo". A diferencia de anteriores riesgos industriales, este tipo de riesgos (1) no está delimitado local, temporal, ni socialmente; (2) no es imputable conforme a las actuales normas de causalidad, culpa y responsabilidad; y (3) no es compensable ni asegurable. Cuando las compañías de seguros niegan su cobertura -como ocurre con la energía nuclear y los nuevos desarrollos de la ingeniería genética- se traspasa la frontera entre los riesgos calculables y los peligros incalculables. Estos potenciales de peligro son generados industrialmente, externalizados económicamente, jurídicamente individualizados, técnicamente legitimados y políticamente minimizados. Dicho de otro modo: entre el sistema normativo de control "racional" y los potenciales de autodestrucción desencadenados existe la misma relación que entre los frenos de una bicicleta y un avión intercontinental.

¿Pero Fukushima no se diferencia de Chernóbil en que los horrendos acontecimientos de Japón dan comienzo con una catástrofe natural? La destrucción no ha sido desatada por una decisión humana, sino por el terremoto y el tsunami. La categoría "catástrofe natural"se refiere a algo que no ha causado el hombre y de lo que el hombre no tiene que responsabilizarse. Sin embargo, esta perspectiva es la propia de un siglo que ha quedado atrás. El concepto es erróneo desde el momento en que la naturaleza no sabe de catástrofes, sino, en todo caso, de dramáticos procesos de transformación. Transformaciones tales como un tsunami o un terremoto solo se convierten en catástrofes en el horizonte de referencia de la civilización humana. La decisión de construir centrales nucleares en zonas sísmicas no es un fenómeno natural, sino una decisión política de la que también debe darse razón en el ámbito político. No solo en el caso de la construcción de centrales nucleares, sino también en el de la construcción de rascacielos, o en el de la planificación de una metrópoli como Tokio tales "catástrofes naturales" se transforman en riesgos dependientes de decisiones de las que, al menos en principio, puede responsabilizarse a quienes las toman. El caso actual de Japón pone de manifiesto cómo se entreteje aquello que atribuimos a la naturaleza y aquello que atribuimos al poder humano.

De forma muy general, hablamos de "catástrofe natural" y de "peligro ambiental" en un momento histórico en el que ya no existe algo como una "naturaleza pura" que pueda contraponerse a la técnica y a la sociedad. Lo que unos, digamos la industria química, contaminan como "medio ambiente", es lo que otros, pongamos por caso la agricultura, el turismo o la industria pesquera, ofrecen al mercado.

 

Para la industria nuclear ya ni siquiera es necesario negar el riesgo: denigrar la alternativa es un movimiento táctico de valor equivalente. En este sentido, paradójicamente, fue el cambio climático lo que abrió nuevos mercados a las nucleares (...)

Muchos lamentan que las aterradoras imágenes de Japón infundan "miedos injustificados". Pero esto supone ignorar la dinámica política que se aloja en el minusvalorado potencial autoaniquilatorio del triunfante capitalismo industrial.

Ulrich Beck, EL PAIS 05/04/2011



Monday, 14 March 2011

UNA ENFERMEDAD CULTURAL

(...) La falta de tiempo (por el culto a la velocidad, la aceleración de los ritmos, la compartimentación de la vida cotidiana, la dilatación de los trayectos que se recorren cada día en las aglomeraciones urbanas, la centralidad del trabajo asalariado y de un ocio mercantalizado, etc ) se han convertido, en los paises del Norte ricos del planeta en algo así como una enfermedad cultural -que tiende a contagiarse al mundo entero-. Un dicho africano señala que todos los blancos tienen reloj, pero nunca tiempo.

(...) "El Socialismo cuesta tardes libres" se quejaba Oscar Wilde. La democracia tiene esa misma dimensión temporal: lleva tiempo, mucho tiempo. El tiempo necesario para el contraste de pareceres, el uso público de la razón, el debate libre, la formación de consensos, la revisión de las decisiones, la exigencia de responsabilidades: la calidad de éstos procesos es incompatible con la prisa. Las sociedades donde la gente no tiene tiempo no pueden permitirse la democracia.

Dicho sea de paso: ésa es una de las razones del antagonismo profundo entre capitalismo -con su impulso hacia la constante aceleración -y democracia. Sin olvidar nunca que sin democracia en las fábricas y oficinas y campos, sin democracia en los centros de trabajo, no hay democracia. Y que sin democracia para decidir sobre la investigación científica y el desarrollo tecnológico, en este nuestro mundo de potencia tecnocientífica creciente, no hay democracia.

En nuestra hispania "democracia de baja intensidad" se dice que la gente no tiene el tiempo necesario para una participación política más activa, sin la cual no podemos pensar en avanzar hacia una mayor calidad democrática; ni tiene tiempo para un cultivo más hondo de las relaciones humanas, para el cuidado de las personas, para el crecimiento cultural o el florecimiento de las artes. En definitiva, la gente casi no tiene tiempo para la vida, pero sí tiene tiempo para permanecer más de tres horas diarias ante la pantalla del televisor. 

(...) El "capitalismo cultural" desarrolla una elaborada estrategia para secuestrar el tiempo de la gente, lucha por ocupar el máximo de tiempo posible de conciencia de cada individuo con contenidos prefabricados. Pero para vivir una vida humana digna necesitamos espacios vacíos: tiempo para la meditación, para la contemplación, para el silencio. (...)

(...) De manera que la lucha por el tiempo de nuestra vida, por la reconquista del tiempo secuestrado, es un combate cultural y político por convertir el "tiempo libre" de la industria del ocio en verdadero tiempo liberado, y el tiempo enajenado del trabajo asalariado en tiempo con sentido.

Jorge Riechman (2004) "Gente que no quiere viajar a Marte: Ensayos sobre ecología, ética y autolimitación" p.199-219.

Thursday, 10 March 2011

WHO KILLED THE ELECTRIC CAR


Who Killed the Electric Car? from Julien Chaulieu on Vimeo.


A pesar de todo, por suerte, aquí os dejo10 razones de un proceso que será irreversible:
 
1.- La tecnología ya está a punto

La tecnología para la electrificación del automóvil ya está lista y es viable. La integración en los coches de las nuevas baterías de ion-litio que utilizan los teléfonos móviles y ordenadores portátiles ha permitido doblar la autonomía para llegar a los 150 kilómetros. Esta distancia es suficiente para cubrir los recorridos diarios que hacen más del 70% de los conductores en los países desarrollados.

2-. Evolución asegurada

Las nuevas fábricas para producir de forma masiva las baterías de ion-litio se están construyendo ya y permitirán reducir de forma sustancial los costes actuales. Según los expertos, la autonomía de las baterías aumentará entre un 20% y un 30% cada cinco años mientras que los precios se reducirán en torno al 50% en el mismo período. Además, se están desarrollando nuevas soluciones, como las baterías de ion-polímero, que permitirán superar los 300 kilómetros de autonomía o más, cuando estén a punto.

3-. Se acabó el petróleo barato

La era del petróleo barato se ha terminado. En la fase más aguda de la crisis actual el barril de crudo se ha mantenido sobre los 80 dólares y en la actualidad, cuando sólo algunos países han empezado a recuperarse, supera ya de largo los 100 dólares. El precio del litro de la gasolina y el gasóleo, en torno a 1,25 euros, ha roto ya la barrera de las 200 antiguas pesetas y se puede doblar en los próximos tres a cinco años. Pero aunque no fuera así, nadie apostaría porque el petróleo vaya a bajar cuando se confirme la recuperación mundial, y menos teniendo en cuenta el previsible aumento de la demanda en los países emergentes, que se están desarrollando a toda velocidad.

4-. La motorización de los países emergentes

En la actualidad hay unos 800 millones de coches en el mundo y en 2050 serán unos 2.000 millones. Solo el mercado del automóvil en China creció en 2010 el equivalente a todos los coches que se vendieron en Alemania el año pasado, casi cuatro millones. China ha superado ya en 2010 las ventas de coches de EE.UU. y puede seguir creciendo en tasas anuales superiores al 20%. Además, otros países con poblaciones significativas se unirán pronto al fenómeno: India, Rusia, Brasil, México... Nadie podrá negar a sus nuevas clases medias el derecho a alcanzar el sueño de la motorización que ya disfrutan los ciudadanos de los países desarrollados.

5-. Mejoras limitadas con las tecnologías actuales

La evolución de las tecnologías actuales basadas en combustibles fósiles, como gasolina, gasóleo, gas natural e incluso los biocombustibles, contando incluso con las mejoras de los modelos híbridos, permitirá en el mejor de los casos reducir los consumos y emisiones hasta un 50% en los próximos 10 o 15 años. A partir de ahí las inversiones necesarias se disparan y sólo aportan mejoras mínimas.

6-. No hay combustibles fósiles para todos

No hay petróleo ni gas suficientes para atender el aumento de la demanda mundial que provocará la motorización de los países emergentes. Y la escalada del precio de los combustibles los convertiría en inaccesibles para la mayoría. Además, no se puede seguir quemando petróleo cuando se necesitará para elaborar otros productos más importantes, como determinados plásticos, medicinas y otros, que incluso aportan un mayor valor añadido. Y salvo sorpresas, el cambio tecnológico del transporte aéreo será más lento que el del transporte por carretera y habrá que reservar los combustibles fósiles para los aviones hasta que se desarrolle otra alternativa.

7-. Costes de uso muy inferiores

Los coches eléctricos se pueden cargar en cualquier enchufe doméstico sin ninguna inversión. Aunque el despliegue de postes de recarga en la calle está siendo lento, como pasó con la gasolina sin plomo, no parece vital desarrollar una red completa hasta 2013-2015, cuando se amplíe la oferta de modelos para particulares. Los primeros eléctricos que están llegando ahora van dirigidos a empresas de flotas y organismos públicos, que pueden hacer las recargas en sus bases y rentabilizar su elevado precio con el menor coste de uso. La electricidad para recorrer 100 kilómetros cuesta 1,5 euros en España, frente a los 5 o 6 euros de los coches híbridos y turbodiésel más eficientes. Además, según los primeros ensayos realizados en Europa y EE.UU, la mayoría de los usuarios particulares de coches eléctricos los utilizan como el teléfono móvil. Salen de casa con las baterías cargadas y sólo utilizan los postes en momentos puntuales: la autonomía actual es ya más que suficiente para sus recorridos diarios.

8-. Almacenes de energía

Los intereses de las petroleras y otros grupos de presión no podrán parar esta vez al coche eléctrico. Las nuevas tecnologías y las redes eléctricas inteligentes van a permitir utilizar el coche como un almacén de energía. Y ese es el gran sueño de las compañías eléctricas, lo que las convierte en sus mejores aliados. Así, podrán dar salida a la energía que se produce en las horas valle de bajo consumo, sobre todo por la noche, y hasta aprovechar la que se haya cargado en los coches cuando no se vayan a utilizar, para cubrir las puntas de demanda sin tener que aumentar la producción.

9-. Optimización de las energías renovables

Incluso con un despliegue masivo del coche eléctrico, el aumento del consumo de electricidad en España apenas llegaría al 2% del total y nunca antes de 10 años, según expertos de las compañías nacionales. Esta mayor demanda se podría cubrir casi en su totalidad sin aumentar la producción: la mayoría de las recargas se harán de noche y permitirán un mejor aprovechamiento y optimización de las energías renovables.

10-. El planeta no lo resistiría

El punto más importante. Aunque por distintas circunstancias, alguno de los escenarios anteriores no se cumplieran, el aumento de emisiones que va a provocar la motorización de los países emergentes y el crecimiento de la demanda mundial de transporte es incompatible con una conservación mínimamente aceptable del medio ambiente y podría llevar la salud del planeta a un punto sin retorno.

Manuel Gómez Blanco