Friday, 17 June 2011

LA GUERRA, CADA VEZ MÁS PRIVADA

Libia es el nuevo hábitat de mercenarios contratados por Gadafi y empresas de seguridad militar occidentales

El negocio mueve 100.000 millones al año.
 John Edward López, colombiano de 24 años, es uno de los numerosos exmilitares de su país que en las últimas dos semanas han contestado a una peculiar oferta de empleo en Internet. Se trata de trabajar como mercenario en Emiratos Árabes Unidos durante al menos un año. En el anuncio se requiere experiencia en combate. Él dice tenerla. "He estado en el Guaviare y Meta [zonas con presencia de las FARC]" y, agrega, no tiene miedo del riesgo que podría suponer este trabajo. El sueldo prometido es de 2.550 dólares al mes, cinco veces más de lo que ganaba hasta ahora.

La palabra mercenario es tan controvertida como las actividades que el gremio lleva a cabo por el mundo. Llámense contratistas o empresas de seguridad militar privadas, están en plena expansión y vivieron su propia burbuja con las guerras de Afganistán e Irak. Entre 2001 y 2006 brotaron más empresas y se consolidaron las grandes multinacionales estadounidenses y británicas, que controlan el 70% del sector. Hoy, el negocio mueve 100.000 millones de dólares anuales (70.000 millones de euros), según la ONU.

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU debatió recientemente en Ginebra la necesidad de dotar de un marco legal internacional a estas empresas. De establecer con claridad, para todos los países, cuáles son las funciones que pueden desempeñar y cuáles corresponden exclusivamente a los Estados. En realidad, llevan años discutiendo el tema. El principal escollo es la negativa occidental (sobre todo, Francia, Reino Unido y EE UU, donde están las principales compañías), que prefiere la autorregulación. La industria también, claro.

José Luis Gómez del Prado, presidente del grupo de trabajo de la ONU sobre el tema que ha documentado desde 2006 decenas de irregularidades cometidas por estas empresas, explica que "hay un gran vacío legal. El problema es la falta de rendición de cuentas de las compañías, aunque las haya contratado un Gobierno con los impuestos del contribuyente. El ejemplo más claro es Blackwater". El 16 de septiembre de 2007, un grupo de empleados de esta empresa, que ahora se llama Xe Services, ante la sospecha de un ataque de la insurgencia, disparó contra civiles en la concurrida plaza de Nisour, en Bagdad. Mataron a 17 personas e hirieron a 24. Este suceso desató la indignación de los iraquíes y simbolizó la impunidad que suponía la privatización de la guerra. Nadie ha sido condenado todavía por esos hechos. Una maraña legal y jurisdiccional lo ha impedido hasta que en abril un tribunal de EE UU reactivó el caso.

Uno de los temores de la ONU es que "se use a mercenarios o se recurra a estas empresas para reprimir movimientos prodemocráticos", como apunta Gómez del Prado. En Libia, Muamar el Gadafi ha utilizado a mercenarios africanos para tratar de aplastar la revuelta interna que ha desembocado en guerra civil. Algunos de ellos, capturados por los rebeldes, explicaron a Reuters que las autoridades libias les engañaron o los reclutaron por la fuerza y les dieron armas. Al Yazira filmó hace dos semanas a un grupo de hombres occidentales armados hablando con los rebeldes en la primera línea de fuego cerca de Misrata. Al día siguiente, The Guardian informó de que eran antiguos militares británicos que ayudaban a la OTAN a identificar objetivos para bombardeos.

El episodio es confuso. Pero sí parece verosímil que en un país del que se ha apoderado el caos, sin apenas control fronterizo por el este, se cuelen espías y compañías de seguridad militar privadas que han encontrado en Libia un nuevo hábitat. SGSI Group es una de ellas. Su fundador y gerente, Víctor González Moreno, de 41 años, afirma que está en Bengasi desde hace un par de meses. Explica que tienen a 50 trabajadores allí y que se dedican a adiestrar en el uso de las armas al improvisado ejército que busca derrocar a Gadafi. Asegura, a través de una entrecortada conversación por Skype, que ya han entrenado a unos 1.500 hombres. SGSI Group fue fundada en 1997 con capital español, pero está radicada en Gibraltar. Su responsable de prensa, Mar Monsoriu, afirma que tienen un campo de entrenamiento en Cesárea (Israel). El director de SGSI subraya que no cobran por entrenar a los civiles libios. Pero confía en que sea una inversión de futuro: "No digo que una vez pase la tormenta no vayamos a quedar en muy buena situación con los posibles nuevos clientes".

En este negocio es importante la nacionalidad y la formación. En las tarifas internacionales que maneja el grupo de trabajo de la ONU respecto a los contratistas en Irak, un ex Navy Seal o un exmarine de EE UU, un exlegionario francés o un británico cobran hasta 30 veces más (unos 30.000 dólares al mes) que un hondureño, un indio o un peruano, que cobrarían unos mil euros.

Los mercenarios no solo trabajan en guerras. Ni solo para empresas. La propia ONU contrata seguridad privada para proteger a su personal o sus edificios, igual que ONG o periodistas en zonas de conflicto. Las empresas de seguridad militar han logrado hacerse necesarias allí donde los Estados prefieren mirar para otro lado o es demasiado caro actuar.

 

SILVIA BLANCO - Madrid - para EL PAIS 17/06/2011

Tuesday, 7 June 2011

LA PRODUCCIÓN ALIMENTARIA, CADA VEZ EN MENOS MANOS

Casi la mitad de toda la tierra cultivable que hay en Estados Unidos está en manos del 4% de los propietarios del país. En Guatemala, menos del 8% de los productores agrícolas se reparten el 80% de la tierra. Y la mitad del campo de Brasil está controlado por el 1% de la población.

La desigualdad en el acceso a la tierra, perpetuada por gobiernos y empresas, es uno de los factores que están empujando al abismo al sistema alimentario mundial. Esta especulación, junto con la escalada de los precios de los alimentos y el cambio climático, constituye una "bomba de relojería" que puede echar por tierra "décadas de avance en la lucha contra el hambre, según el estudio Cultivar un futuro mejor, presentado ayer por la ONG Intermón Oxfam.

Sólo un "poderoso y pequeño grupo" de entre 300 y 500 compañías "se benefician de esta situación y hacen presión política para mantener el statu quo", denuncia la ONG, que añade que estas empresas "amasan recursos a costa de las poblaciones rurales empobrecidas y de consumidores que pagan más por los alimentos".

Un ejemplo más concreto está en el negocio del grano. Tres compañías norteamericanas (Archer Daniels Midland, Bunge y Cargill) controlan el 90% del comercio mundial de grano, lo que contribuye a la "volatibilidad de los precios de los alimentos", reportando beneficios millonarios a estas empresas.

"Los gobiernos han fracasado porque no han invertido en la pequeña producción y porque no han puesto el sistema alimentario bajo control", afirmó ayer el director del estudio de Intermón Oxfam, Gonzalo Fanjul. Poner al descubierto a estas empresas y a estos gobiernos que están sosteniendo un "sistema alimentario roto" es uno de los objetivos de la campaña Crece, la mayor de toda la historia de Oxfam, ya que abarca 45 países.
 
MAS VISCTIMAS
 
Hoy hay cerca de mil millones de personas en el mundo que pasan hambre, la mitad de ellas en Asia. Esta cifra crecerá brutalmente, según Intermón Oxfam, si las políticas mundiales y los comportamientos de las empresas no cambian. Para comprobar esta hipótesis, basta con echar la vista atrás y ver lo que ha pasado hasta ahora.

El alza en el precio de los alimentos en 2008 empujó a la pobreza a cien millones de personas más y el encarecimiento en lo que llevamos de 2011 en 2010 el incremento fue del 36% sumó otros 44 millones de hambrientos. Intermón Oxfam advierte en su informe de que el precio de los alimentos seguirá creciendo hasta duplicarse en los próximos 20 años.

La mitad de este aumento se deberá al cambio climático y los más afectados serán las personas más pobres del planeta, que invierten el 80% de sus ingresos en comida", explicó ayer la directora del departamento de Campañas y Estudios de la ONG, Irene Milleiro.

Si tenemos en cuenta que en el año 2050 la demanda de alimentos crecerá un 70% habrá 9.000 millones de bocas que alimentar y que el rendimiento de las cosechas se reducirá a menos del 1% en la próxima década, la "nueva era de crisis", como la define Intermón Oxfam, podría arrastrar al hambre y a la pobreza a muchos millones de personas más.

Aunque la ONG no da cifras exactas, aporta un dato del estudio Climate Change and Hunger: Responding to the Challenge, publicado en 2009 por el Programa Mundial de Alimentos: antes de 2050, cerca de un 20% más de personas correrán el riesgo de sufrir hambre por culpa del cambio climático. Además, el 70% de la población de dentro de 20 años (6.300 millones de personas, aproxidamente) "vivirá en países vulnerables, que no controlan su sisema alimentario y dependen de otras economías", añadió Fanjul.

PROPUESTAS

Ante este negro escenario de futuro, el estudio de Intermón Oxfam hace un llamamiento a las grandes potencias que participan en el G-20 y también al Gobierno español para que regulen mejor los mercados alimentarios e inviertan en un fondo global para corregir los efectos del cambio climático. Fanjul propuso la reforma de los mecanismos de coordinación comerciales para evitar el "pánico" que se produce cuando hay bloqueos en las exportaciones o repuntes del precio de los alimentos, como sucedió en 2008.

La ONG también plantea la creación de bancos de alimentos locales y regionales para apoyar la producción propia. Esta inversión es clave, señaló Fanjul, para "frenar la dependencia alimentaria de países en vías de desarrollo, como los del África subsahariana".
ANNA FLOTATS 
para PUBLICO 01/06/2011
Y PARA COMPLETAR EL ARTÍCULO, AQUÍ OS DEJO UN CORTO GALARDONADO, SOBRE HAMBRE, POBREZA Y GLOBALIZACIÓN:

Wednesday, 18 May 2011

DECENAS DE MILLONES DE ANIMALES ARROJADOS POR LA BORDA

"Pero queda otro interrogante...si Leviatán podrá soportar una persecución tan larga y una devastación tan despiadada; si al final no habrá de ser exterminado de las aguas..."
Herman Mellville, Moby Dick (1851).
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La flota pesquera mundial descarta y devuelve al mar tortugas, delfines, peces de interés comercial, tiburones, esponjas, moluscos y corales. Casi todos mueren o quedan heridos de forma irreversible.
 
España y otros países de la Unión Europea ya han agotado sus cuotas de pesca. Sin embargo, todos los años despilfarrran 1,3 millones de toneladas de los animales atrapados en sus redes (el 13% de las capturas totales), que arrojan por la borda. Además, se llevan por delante especies que no son su objetivo como tortugas, delfines, tiburones, esponjas, moluscos y corales. Casi todos mueren o quedan heridos de forma irreversible. Estos cálculos proceden de un informe que ha elaborado la ONG Oceana. En el mundo la cifra se aproxima a los 8 millones de toneladas. Las consecuencias están claras para Oceana: "este desperdicio innecesario de recursos marinos socava la salud de los stocks, amenaza la sostenibilidad económica a largo plazo de las pesquerías europeas y desequilibra el ecosistema y su biodiversidad".

La repercusión sobre la biodiversidad ya la hizo notar a mediados de abril la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en otro estudio sobre el estado de conservación de fauna marina del Mediterráneo. Más de 40 especies de peces podrían desaparecer en los próximos años según el informe, y en concreto cita a casi la mitad de los tiburones y rayas (peces cartilaginosos) y al menos 12 especies de peces óseos, con el atún rojo a la cabeza, seguido del mero, la corvina y la merluza.
Los descartes masivos forman parte de esas capturas desmesuradas y, en ocasiones, ilegales. Xavier Pastor, director ejecutivo de Oceana, denuncia que "la pasividad de la política pesquera europea permite el uso de técnicas poco selectivas que generan tasas de descartes que en ocasiones alcanzan un 70%, un 80% e incluso 90% de lo que se atrapa. En muchos casos, esas artes, entre las que se encuentra el arrastre de fondo, dañan el propio ecosistema del que dependen especies de interés comercial y no comercial". La Comisión Europea solo incluye en la categoría de descartes a peces, mamíferos, aves, crustáceos y moluscos. En Oceana señalan que "otros organismos marinos, como esponjas y corales quedan excluidos, así como especies no animales que conforman la base de importantes hábitats marinos, como las praderas de fanerógamas, el maërl o el coralígeno, que también sufren esta práctica".

Aparte del impacto sobre la biodiversidad marina está la incongruencia económica de desechar 1,3 millones de toneladas, cuando nueve de cada 10 de los stocks pesqueros europeos evaluados están sobreexplotados. Por eso mismo, Oceana reclama medidas urgentes, sobre todo de cara a la inminente reforma de la Política Pesquera Común.

JAVIER RICO. EL PAIS 09/05/2011

Monday, 14 March 2011

UNA ENFERMEDAD CULTURAL

(...) La falta de tiempo (por el culto a la velocidad, la aceleración de los ritmos, la compartimentación de la vida cotidiana, la dilatación de los trayectos que se recorren cada día en las aglomeraciones urbanas, la centralidad del trabajo asalariado y de un ocio mercantalizado, etc ) se han convertido, en los paises del Norte ricos del planeta en algo así como una enfermedad cultural -que tiende a contagiarse al mundo entero-. Un dicho africano señala que todos los blancos tienen reloj, pero nunca tiempo.

(...) "El Socialismo cuesta tardes libres" se quejaba Oscar Wilde. La democracia tiene esa misma dimensión temporal: lleva tiempo, mucho tiempo. El tiempo necesario para el contraste de pareceres, el uso público de la razón, el debate libre, la formación de consensos, la revisión de las decisiones, la exigencia de responsabilidades: la calidad de éstos procesos es incompatible con la prisa. Las sociedades donde la gente no tiene tiempo no pueden permitirse la democracia.

Dicho sea de paso: ésa es una de las razones del antagonismo profundo entre capitalismo -con su impulso hacia la constante aceleración -y democracia. Sin olvidar nunca que sin democracia en las fábricas y oficinas y campos, sin democracia en los centros de trabajo, no hay democracia. Y que sin democracia para decidir sobre la investigación científica y el desarrollo tecnológico, en este nuestro mundo de potencia tecnocientífica creciente, no hay democracia.

En nuestra hispania "democracia de baja intensidad" se dice que la gente no tiene el tiempo necesario para una participación política más activa, sin la cual no podemos pensar en avanzar hacia una mayor calidad democrática; ni tiene tiempo para un cultivo más hondo de las relaciones humanas, para el cuidado de las personas, para el crecimiento cultural o el florecimiento de las artes. En definitiva, la gente casi no tiene tiempo para la vida, pero sí tiene tiempo para permanecer más de tres horas diarias ante la pantalla del televisor. 

(...) El "capitalismo cultural" desarrolla una elaborada estrategia para secuestrar el tiempo de la gente, lucha por ocupar el máximo de tiempo posible de conciencia de cada individuo con contenidos prefabricados. Pero para vivir una vida humana digna necesitamos espacios vacíos: tiempo para la meditación, para la contemplación, para el silencio. (...)

(...) De manera que la lucha por el tiempo de nuestra vida, por la reconquista del tiempo secuestrado, es un combate cultural y político por convertir el "tiempo libre" de la industria del ocio en verdadero tiempo liberado, y el tiempo enajenado del trabajo asalariado en tiempo con sentido.

Jorge Riechman (2004) "Gente que no quiere viajar a Marte: Ensayos sobre ecología, ética y autolimitación" p.199-219.

Thursday, 10 March 2011

WHO KILLED THE ELECTRIC CAR




A pesar de todo, por suerte, aquí os dejo10 razones de un proceso que será irreversible:
1.- La tecnología ya está a punto

La tecnología para la electrificación del automóvil ya está lista y es viable. La integración en los coches de las nuevas baterías de ion-litio que utilizan los teléfonos móviles y ordenadores portátiles ha permitido doblar la autonomía para llegar a los 150 kilómetros. Esta distancia es suficiente para cubrir los recorridos diarios que hacen más del 70% de los conductores en los países desarrollados.


Las nuevas fábricas para producir de forma masiva las baterías de ion-litio se están construyendo ya y permitirán reducir de forma sustancial los costes actuales. Según los expertos, la autonomía de las baterías aumentará entre un 20% y un 30% cada cinco años mientras que los precios se reducirán en torno al 50% en el mismo período. Además, se están desarrollando nuevas soluciones, como las baterías de ion-polímero, que permitirán superar los 300 kilómetros de autonomía o más, cuando estén a punto.

3-. Se acabó el petróleo barato

La era del petróleo barato se ha terminado. En la fase más aguda de la crisis actual el barril de crudo se ha mantenido sobre los 80 dólares y en la actualidad, cuando sólo algunos países han empezado a recuperarse, supera ya de largo los 100 dólares. El precio del litro de la gasolina y el gasóleo, en torno a 1,25 euros, ha roto ya la barrera de las 200 antiguas pesetas y se puede doblar en los próximos tres a cinco años. Pero aunque no fuera así, nadie apostaría porque el petróleo vaya a bajar cuando se confirme la recuperación mundial, y menos teniendo en cuenta el previsible aumento de la demanda en los países emergentes, que se están desarrollando a toda velocidad.

4-. La motorización de los países emergentes

En la actualidad hay unos 800 millones de coches en el mundo y en 2050 serán unos 2.000 millones. Solo el mercado del automóvil en China creció en 2010 el equivalente a todos los coches que se vendieron en Alemania el año pasado, casi cuatro millones. China ha superado ya en 2010 las ventas de coches de EE.UU. y puede seguir creciendo en tasas anuales superiores al 20%. Además, otros países con poblaciones significativas se unirán pronto al fenómeno: India, Rusia, Brasil, México... Nadie podrá negar a sus nuevas clases medias el derecho a alcanzar el sueño de la motorización que ya disfrutan los ciudadanos de los países desarrollados.

5-. Mejoras limitadas con las tecnologías actuales

La evolución de las tecnologías actuales basadas en combustibles fósiles, como gasolina, gasóleo, gas natural e incluso los biocombustibles, contando incluso con las mejoras de los modelos híbridos, permitirá en el mejor de los casos reducir los consumos y emisiones hasta un 50% en los próximos 10 o 15 años. A partir de ahí las inversiones necesarias se disparan y sólo aportan mejoras mínimas.

6-. No hay combustibles fósiles para todos

No hay petróleo ni gas suficientes para atender el aumento de la demanda mundial que provocará la motorización de los países emergentes. Y la escalada del precio de los combustibles los convertiría en inaccesibles para la mayoría. Además, no se puede seguir quemando petróleo cuando se necesitará para elaborar otros productos más importantes, como determinados plásticos, medicinas y otros, que incluso aportan un mayor valor añadido. Y salvo sorpresas, el cambio tecnológico del transporte aéreo será más lento que el del transporte por carretera y habrá que reservar los combustibles fósiles para los aviones hasta que se desarrolle otra alternativa.

7-. Costes de uso muy inferiores

Los coches eléctricos se pueden cargar en cualquier enchufe doméstico sin ninguna inversión. Aunque el despliegue de postes de recarga en la calle está siendo lento, como pasó con la gasolina sin plomo, no parece vital desarrollar una red completa hasta 2013-2015, cuando se amplíe la oferta de modelos para particulares. Los primeros eléctricos que están llegando ahora van dirigidos a empresas de flotas y organismos públicos, que pueden hacer las recargas en sus bases y rentabilizar su elevado precio con el menor coste de uso. La electricidad para recorrer 100 kilómetros cuesta 1,5 euros en España, frente a los 5 o 6 euros de los coches híbridos y turbodiésel más eficientes. Además, según los primeros ensayos realizados en Europa y EE.UU, la mayoría de los usuarios particulares de coches eléctricos los utilizan como el teléfono móvil. Salen de casa con las baterías cargadas y sólo utilizan los postes en momentos puntuales: la autonomía actual es ya más que suficiente para sus recorridos diarios.

8-. Almacenes de energía

Los intereses de las petroleras y otros grupos de presión no podrán parar esta vez al coche eléctrico. Las nuevas tecnologías y las redes eléctricas inteligentes van a permitir utilizar el coche como un almacén de energía. Y ese es el gran sueño de las compañías eléctricas, lo que las convierte en sus mejores aliados. Así, podrán dar salida a la energía que se produce en las horas valle de bajo consumo, sobre todo por la noche, y hasta aprovechar la que se haya cargado en los coches cuando no se vayan a utilizar, para cubrir las puntas de demanda sin tener que aumentar la producción.

9-. Optimización de las energías renovables

Incluso con un despliegue masivo del coche eléctrico, el aumento del consumo de electricidad en España apenas llegaría al 2% del total y nunca antes de 10 años, según expertos de las compañías nacionales. Esta mayor demanda se podría cubrir casi en su totalidad sin aumentar la producción: la mayoría de las recargas se harán de noche y permitirán un mejor aprovechamiento y optimización de las energías renovables.

10-. El planeta no lo resistiría

El punto más importante. Aunque por distintas circunstancias, alguno de los escenarios anteriores no se cumplieran, el aumento de emisiones que va a provocar la motorización de los países emergentes y el crecimiento de la demanda mundial de transporte es incompatible con una conservación mínimamente aceptable del medio ambiente y podría llevar la salud del planeta a un punto sin retorno.

Manuel Gómez Blanco

Monday, 17 January 2011

The Light Bulb Conspiracy

Planned Obsolescence is the deliberate shortening of product life spans to guarantee consumer demand.  A tragedy for the modern growth society which relies on an ever-accelerating cycle of production, consumption and throwing away.

The Light Bulb Conspiracy combines investigative research and rare archive footage to trace the untold story of Planned Obsolescence, from its beginnings in the 1920s with a secret cartel, set up expressly to limit the life span of light bulbs, to present-day stories involving cutting edge electronics (such as the iPod) and the growing spirit of resistance amongst ordinary consumers. 
 

Thursday, 11 November 2010

SOBRE LA GANADERÍA

- La ganadería genera más emisiones de gases causantes del efecto invernadero que el sector del transporte, según el último informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
- Según el informe, ‘el sector ganadero genera más gases de efecto invernadero -el 18%, medidos en su equivalente en dióxido de carbono (CO2)- que el sector del transporte’.
- El comunicado destaca que la ganadería es, además, ‘una de las principales causas de la degradación del suelo y de los recursos hídricos’.
- El estudio dice que la producción mundial de carne se duplicará de los 229 millones de toneladas, en 1999-2001, a los 465 millones de toneladas, en 2050, y la de leche aumentará en ese período de 580 a 1.043 millones de toneladas.
- Añade que el sector pecuario es el de mayor crecimiento en el mundo en comparación con otros sectores agrícolas y es el medio de subsistencia para 1.300 millones de personas.
- ‘Pero ese rápido desarrollo tiene un precio elevado para el medio ambiente’.
- ‘El coste medioambiental por cada unidad de producción pecuaria tiene que reducirse a la mitad sólo para impedir que la situación empeore’, advierte el documento.
- Si se incluyen las emisiones por el uso y cambio de la tierra, el sector ganadero es responsable del 9% del CO2 procedente de la actividades humana.
- Pero el porcentaje es más elevado cuando se trata de gases con efecto invernadero más peligrosos como el óxido nitroso, que procede del estiércol y es 296 veces más perjudicial que el CO’.
- Además, es responsable del 37% de todo el metano producido por la actividad humana, gas que es 23 más veces más perjudicial que el CO2 y que se origina en su mayor parte en el sistema digestivo de los rumiantes.
- A ello se añade el 64% del amoniaco, que contribuye de forma significativa a la lluvia ácida.
- La FAO explica que la ganadería usa el 30% de la superficie terrestre del planeta en pastizales y un 33% de la superficie cultivable para producir forraje.
- La tala de bosques para pastos es una de las principales causas de la deforestación, en especial en Latinoamérica, donde por ejemplo el 70% de la foresta desaparecida en el Amazonas se ha dedicado a pastizales.
- La actividad ganadera figura entre los sectores más perjudiciales para los ‘cada día más escasos recursos hídricos’ al contaminar las aguas; favorecer la eutrofización, proliferación de biomasa vegetal debido a la excesiva presencia de nutrientes, y destruir los arrecifes de coral.
- Los principales agentes contaminantes son los desechos animales, los antibióticos y las hormonas, los productos químicos utilizados para teñir las pieles, los fertilizantes y pesticidas para fumigar los cultivos forrajeros.


Friday, 5 November 2010

WHEN THE WATER ENDS: AFRICA'S CLIMATE CONFLICTS

“When the Water Ends,” a 16-minute video produced by Yale Environment 360 in collaboration with MediaStorm, tells the story of this conflict and of the increasingly dire drought conditions facing parts of East Africa. To report this video, Evan Abramson, a 32-year-old photographer and videographer, spent two months in the region early this year, living among the herding communities. He returned with a tale that many climate scientists say will be increasingly common in the 21st century and beyond — how worsening drought in parts of Africa, the Middle East, and elsewhere will pit group against group, nation against nation. As one UN official told Abramson, the clashes between Kenyan and Ethiopian pastoralists represent “some of the world’s first climate-change conflicts.”

But the story recounted in “When the Water Ends” is not only about climate change. It’s also about how deforestation and land degradation — due in large part to population pressures — are exacting a toll on impoverished farmers and nomads as the earth grows ever more barren.

Monday, 14 June 2010

H2OIL

Moving between a local microcosm and the global oil crisis, H2Oil weaves together a collection of compelling stories of people who are at the front lines of the biggest industrial project in human history: Canada's tar sands. H2Oil is a feature-length documentary that traces the wavering balance between the urgent need to protect and preserve fresh water resources and the mad clamoring to fill the global demand for oil.

Monday, 24 May 2010

THE CORPORATION (LA CORPORACIÓN)



Documental sobre el nacimiento, el crecimiento y la madurez de ese tumor maligno que son las grandes corporaciones.



Friday, 16 April 2010

LA EXPLOTACIÓN DE LAS ARENAS ALQUITRANADAS EN CANADÁ



Miles de kilómetros cuadrados de arenas y suelos alquitranados que yacen bajo los bosques boreales de Canadá son objeto del insaciable apetito petrolero de Estados Unidos y otros países, generando inmensos impactos ambientales.

Se trata de un esfuerzo industrial de proporciones titánicas que crece a un ritmo vertiginoso. Y el ambiente sufre a escala similar.

Extraer petróleo de arenas alquitranadas --o petroleras-- a unos 60 metros por debajo de la alfombra aparentemente infinita de abetos, lagos y humedales en el norte de la meridional provincia de Alberta no solamente es caro. También es altamente contaminante.

"El petróleo de arenas alquitranadas tiene mayores impactos ambientales que cualquier otro método de producción petrolera", aseguró a Tierramérica Dan Woynillowicz, investigador del no gubernamental Instituto Pembina, en Calgary, Alberta.

Las arenas alquitranadas están contenidas en tres importantes áreas por debajo de 140.800 kilómetros cuadrados de Alberta nororiental. Desde 1973 hasta la fecha, apenas dos por ciento de este total estuvo involucrado en la producción de petróleo, según datos del gobierno de Alberta.

Esta enorme superficie es la segunda mayor reserva probada de petróleo del mundo, luego de Arabia Saudita, según el Departamento de Energía de Estados Unidos. La Asociación Canadiense de Productores de Petróleo y la anglo-holandesa Shell Oil sostienen que las reservas de Canadá son las más grandes del mundo.

Canadá se convirtió en el mayor proveedor de petróleo de Estados Unidos. Más de 2,1 millones de barriles de oro negro van al sur cada día del año, suministrando alrededor de 10 por ciento del total de petróleo y gasolina estadounidenses. La mitad de esa cantidad procede de las arenas alquitranadas de Alberta.

Su desarrollo ya es el proyecto industrial más grande del mundo. Y con los precios de la energía por las nubes, empresas petroleras de todo el mundo planean invertir 110.000 millones de dólares para expandir las operaciones, esperando triplicar la producción en los próximos 10 a 15 años.

La minería a cielo abierto ha sido la principal técnica para llevar las arenas alquitranadas a este punto. Las excavadoras hidráulicas extraen entre 80 y 90 toneladas de rocas y arena y las vierten en los camiones basculantes más grandes del mundo, los Caterpillar 797B, que miden 7,6 metros de longitud y pesan 623.690 kilogramos cuando están vacíos.

Muchas operaciones también tienen enormes sistemas de cintas para transportar el material a plantas procesadoras donde el alquitrán es literalmente evaporado de la arena con agua hirviendo.

Alrededor de 90 por ciento del alquitrán es recuperado. Tiene que ser procesado agregándosele hidrógeno, calor extremo --hasta 500 grados-- y presión, y eliminando el nitrógeno y el azufre antes que se convierta en lo que se conoce como crudo sintético liviano y dulce.

La minería no sólo destruye grandes áreas, sino que el proceso, muy intensivo en materia de energía y agua, emite enormes volúmenes de gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global.

También produce enormes cantidades de residuos. Casi dos toneladas de arena deben ser excavadas y procesadas para hacer un barril o 158 litros de petróleo. Por cada 1.000 litros de petróleo embarcados hacia el sur, quedan atrás 6.000 litros de desechos. Syncrude, el mayor operador de arenas alquitranadas y emprendimiento conjunto entre ocho empresas de energía estadounidenses y canadienses, tiene 300 millones de metros cúbicos de desechos encerrados en su sudoccidental Planta de Almacenamiento de Arena. Aún más líquidos son almacenados en el vertedero de residuos de la cuenca del Lago Mildred, de 22 kilómetros cuadrados.

La comunidad Cree de Canadá se ha unido para hacer frente esta última moda en degradación medioambiental abanderada por las grandes compañías petroleras.